Sí, debes declarar tus compras de criptomonedas en la declaración de la renta. La Agencia Tributaria considera estos criptoactivos como un bien inmueble, por lo que su venta, intercambio o uso conlleva obligaciones fiscales. No informar estas transacciones puede generar sanciones. El hecho imponible no es la tenencia, sino la disposición del activo, como una venta por euros o un canje por otra criptomoneda.
La base de la declaración es el cálculo de la plusvalía o minusvalía. Debes determinar la diferencia entre el valor de transmisión (precio de venta) y el valor de adquisición (precio de compra), incluyendo costes de transacciones y comisiones. Para ello, es crítico llevar un registro exhaustivo de cada operación, fecha, cantidad y saldo en tu monedero. Una simple hoja de cálculo puede ser tu mejor herramienta para esta valoración.
Estas ganancias se integran en la base del ahorro del IRPF. Las plusvalías tributan a tipos progresivos (19%, 21% y 23%) tras sumarse a tus demás rendimientos del capital. Las pérdidas pueden compensarse con ganancias de los mismos o siguientes cuatro años. Operar entre diferentes criptoactivos sin pasar por euros también constituye un hecho imponible; debes calcular la valoración en euros de ambos activos en el momento del intercambio.
Valoración de adquisiciones y cálculo de plusvalías
Registre cada compra de criptomonedas en el momento de la operación. Para la valoración de las compras, utilice el valor de mercado en euros al cierre del día de la adquisición. Este dato es imprescindible para calcular futuras plusvalías. Guarde el justificante de la transacción del exchange.
El cálculo para declarar una ganancia es: Precio de venta (en euros) menos Precio de compras (en euros). La normativa española exige aplicar el método FIFO (First In, First Out): las primeras criptomonedas que compró son las primeras que se consideran vendidas. Un ejemplo:
- Compra 1: 0.5 BTC a 40.000€ (inversión: 20.000€).
- Compra 2: 0.3 BTC a 50.000€ (inversión: 15.000€).
- Vende 0.6 BTC a 55.000€ (valor: 33.000€).
Para la declaración, vende los 0.5 BTC de la Compra 1 y 0.1 BTC de la Compra 2. La plusvalía será: (33.000€) – [(20.000€) + (5.000€)] = 8.000€. Esos 8.000€ son la base imponible.
Las transferencias entre monederos de su propiedad no son eventos fiscales. Solo debe informar cuando vende, cambia por otra criptoactivo o usa las criptomonedas para comprar bienes o servicios. Cada intercambio (trade) entre criptoactivos cuenta como una venta fiscal.
Mantenga un documento actualizado con todas las transacciones: fecha, tipo de operación, cantidad, valor en euros y saldo. Herramientas como portfolio trackers pueden automatizar este registro, pero verifique siempre los cálculos. Presente estos datos en el apartado correspondiente de la declaración de la renta.
Registro de fechas y precios
Mantén un archivo digital con la fecha exacta, el precio en euros y la cantidad de cada una de tus compras de criptomonedas. Este historial es el único método para calcular la valoración correcta de las plusvalías o pérdidas a declarar en el impuesto sobre la renta.
Para cada transacciones, anota el justificante de la operación (ID de transacción, dirección del monedero). La base de coste se determina por el valor de mercado en euros al momento de la adquisiciones. Si compraste 0.1 BTC a 40.000€ y luego otro 0.1 a 45.000€, tienes dos bases de coste distintas que debes informar por separado al vender.
Utiliza hojas de cálculo o software especializado para vincular cada venta o intercambio con su compra específica, aplicando el criterio FIFO (Primero en Entrar, Primero en Salir) que es el habitual para la valoración de criptoactivos. Sin este registro, no podrás demostrar el período de tenencia ni calcular la ganancia patrimonial real en tu declaración de la renta.
Formulario y casilla específica
Localice la casilla específica para criptoactivos en el formulario de la declaración de la renta. En el modelo 100, debe informar las plusvalías o minusvalías en la casilla 176 («Ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales»), detallando el origen en el complementario. Para transacciones superiores a 50.000€ con intermediarios no españoles, use también el modelo 720 para informar la titularidad de monederos y cuentas en el extranjero.
Documente cada venta o intercambio: fecha y valor de adquisiciones y transmisión, calculando la ganancia. La valoración de las compras se realiza por el valor de mercado en el momento de la adquisición, aplicando el método FIFO (primero en entrar, primero en salir) por defecto. Conserve los justificantes de cada operación durante cinco años.
Si obtiene rendimientos por staking o mining, deben declararse como rendimientos del capital mobiliario en la casilla 022. Las pérdidas pueden compensar ganancias del mismo ejercicio o los cuatro siguientes. Ante dudas sobre cómo declarar un tipo específico de operación con criptomonedas, consulte con un asesor especializado en el impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y criptoactivos.
Documentación justificativa necesaria
Conserve un registro exhaustivo de cada movimiento en su monedero. Para cada transacción de compra, guarde el justificante de la transferencia bancaria o el cargo en tarjeta, el comprobante de la operación en la plataforma de intercambio y la fecha y hora exactas. Esta documentación es la base para la correcta valoración de sus criptoactivos al declarar.
Al informar plusvalías, necesitará acreditar el precio de adquisiciones y el de venta. Prepare los historiales de la cuenta de trading que muestren las transacciones específicas, incluyendo fees pagados, ya que afectan al coste de compras y al beneficio neto. Las autoridades pueden solicitar el detalle del origen de los fondos y la trazabilidad hasta el fiat.
Para operaciones con criptomonedas entre wallets propias, aunque no generen impuesto inmediato, documente la dirección de envío, recepción, cantidad y motivo. Esto clarifica el movimiento de activos y evita malinterpretaciones en la declaración de la renta. Un archivo organizado por años fiscales es fundamental.
La documentación debe conservarse durante los plazos de prescripción. Ante una inspección, poder presentar estos justificantes demuestra diligencia y facilita el cálculo del impuesto sobre las ganancias. Utilice herramientas de portfolio tracker que generen informes fiscales automáticos, pero siempre verifique los datos con sus comprobantes originales.
